Elige tu acceso y escribe tu clave.
Después de crearlo, agrégale los renglones: qué tipo de tarima y cuántas.
El tiempo normal se aprende de lo que realmente ha pasado, no de un manual: es la mediana de los movimientos registrados. Con pocos datos todavía es una referencia floja.
El tiempo real se calcula repartiendo las horas del turno entre lo que se produjo. Si el turno hizo otras labores, sale inflado.
Los minutos son por tarima, según tu manual de producción. Se comparan solos contra lo que pasa en el patio.
En orden. La última es la que cuenta como tarima terminada y la manda al inventario.
Estas claves separan las vistas para el uso diario; no son seguridad de verdad. Cámbialas por unas tuyas.